Bioconfarm en la Cooperativa Sant’Orsola
Probado un robot para combatir patógenos mediante haces de luz UV-C
La cooperativa Sant’Orsola, única en Italia, figura entre las cinco empresas socias del proyecto Bioconfarm, la iniciativa estrella impulsada y financiada por la Comisión Europea para promover la adopción en el sector agrícola de buenas prácticas orientadas a la sostenibilidad y verdaderamente alternativas al uso de fitosanitarios. Estas prácticas han sido experimentadas y validadas por la propia cooperativa, que las presentó durante la jornada de la mañana. Así lo anunció Andreas Moser, responsable del proyecto europeo, al abrir el primer taller de Bioconfarm el viernes 11 de septiembre de 2026, celebrado en el auditorio de la cooperativa en Cirè di Pergine (Trento).
Durante la mañana se presentaron ocho buenas prácticas ensayadas en los campos de Trentino con socios productores de Sant’Orsola, todas ellas orientadas a eliminar el uso de fitosanitarios. Por la tarde, esas mismas prácticas se demostraron en campo a los participantes en el taller, en las fincas de socios del Alta Valsugana. Entre ellas destacó un robot probado en los campos próximos a Levico Terme por socios de la cooperativa. El equipo emite haces de luz UV-C capaces de controlar y destruir el oídio, la araña roja y la Botrytis mediante un principio físico de contención de patógenos y parásitos.

Otras técnicas sostenibles presentadas fueron la estrategia «Attract and Kill» para el control de Drosophila suzukii, el uso de Lobularia maritima como planta auxiliar para favorecer la presencia de insectos beneficiosos y potenciar el control biológico natural, la aplicación de quitosano para el manejo de la Botrytis, el empleo de extracto de semillas de altramuz para controlar el oídio de la fresa, el uso de ácido ortosilícico para mejorar la gestión de la Botrytis y la utilización del ajo como repelente natural frente al antónomo.
Sant’Orsola ha sido seleccionada, en representación de todo el sector de los frutos rojos del continente, para ejercer como Living Farm Lab (laboratorio vivo agrícola) y como parte activa del Digital Hub (polo digital) que está en construcción y que tiene como objetivo reunir todas las buenas prácticas de las cinco empresas europeas del proyecto para difundirlas entre los productores del continente. Las otras empresas socias se encuentran en España (olivicultura), Alemania (cultivo de patata y cebolla), Francia (viticultura) y Eslovaquia (cultivos extensivos de secano, entre ellos trigo, cebada, maíz, girasol y colza).
En Sant’Orsola se trabaja de forma continua en la experimentación para encontrar herramientas útiles que puedan trasladarse a la producción en campo y para hacer frente a los cambios climáticos y de mercado, recordó el director general Michele Plancher en su saludo de apertura, dirigido al centenar de asistentes presentes en el auditorio: investigadores procedentes de distintos países europeos, socios productores y técnicos.
Anna Aldrighetti, especialista en protección de frutos rojos de Sant’Orsola, referente italiana del proyecto, organizadora y guía del taller, explicó que «Bioconfarm nace con el objetivo de crear un punto de encuentro concreto entre la investigación y la producción, poniendo a prueba soluciones e innovaciones en las condiciones reales de cultivo de los pequeños frutos. Sant’Orsola, como Living Farm Lab, promueve no solo un espacio de experimentación, sino también un lugar de intercambio, aprendizaje y transferencia de conocimiento, con el objetivo de contribuir a una agricultura cada vez más sostenible, resiliente y competitiva».

Por su parte, Paolo Zucchi, coordinador del área de producción, investigación y desarrollo de la cooperativa, añadió: «El taller es la oportunidad de mostrar de forma concreta lo que Sant’Orsola es por naturaleza: un Living Farm Lab. La investigación encuentra aplicación directa en los campos de los socios, quienes a través de sus aportaciones contribuyen a orientar los desarrollos posteriores. Es un proceso de cocreación que permite adaptar la innovación a las necesidades productivas reales y hacerla cada vez más sostenible».
Las dificultades para conectar el mundo de la investigación y la experimentación con el productor agrícola, así como las perspectivas de futuro, centraron el debate de la mesa redonda final, moderada por Aldrighetti, en la que participaron técnicos de la Fondazione Mach de San Michele all’Adige y de empresas del sector.
Sant’Orsola se convierte en Living Farm Lab
El proyecto ha encomendado a Sant’Orsola, con sus 635 empresas productoras asociadas que trabajan en cinco regiones italianas, la función de Living Farm Lab, es decir, un laboratorio vivo a disposición del mundo agrícola. Este modelo representa una forma innovadora de conectar investigación, conocimiento y práctica agrícola. Se trata de explotaciones reales que se convierten en espacios de experimentación aplicada, intercambio y puesta en común de experiencias, acercando las soluciones validadas por la investigación a las necesidades cotidianas de los agricultores y acelerando así los procesos de innovación.
El Digital Hub de Sant’Orsola y los socios de Bioconfarm está en construcción y estará listo en 2027
En el marco de Bioconfarm se está desarrollando un Digital Hub, una plataforma digital que reunirá todas las buenas prácticas de los cinco socios europeos. Dedicada a su recopilación —se trata de soluciones ya validadas—, tiene como objetivo facilitar su conocimiento y adopción por parte de los agricultores. Estará disponible en 2027 y accesible desde los sitios web de cada socio del proyecto.
Para más información
Sant’Orsola Soc. Coop. Agricola
Via dell’Aeroporto, 14
38057 Pergine Valsugana (TN) – Italia
+39 0461 518111
www.santorsola.com