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Innovación genética y calidad de planta, claves para el futuro del arándano en el sur de África por fallcreeknursery y FreshPlaza

Innovación genética y calidad de planta, claves para el futuro del arándano en el sur de África

El Connect Day de Fall Creek Sudáfrica reunió a productores y actores del sector en una jornada centrada en la innovación genética, la calidad en vivero, la investigación aplicada y las exigencias comerciales de la industria del arándano en el sur de África.

En su bienvenida a los asistentes, Yolandi Copeland, directora de zona para el sur de África, subrayó el compromiso de Fall Creek con el servicio al productor a lo largo de toda la cadena productiva. «Queremos servir a la industria y a nuestros clientes y darles confianza en nuestra producción». También destacó la estructura de apoyo al productor y la asistencia técnica que la empresa ofrece en toda la región.

Para Herman Louw, director general para Sudáfrica, el Connect Day va más allá de un simple evento corporativo. «Estamos intentando crear un evento anual aquí en la finca, en el que compartamos información técnica y de mercado de interés y generemos un espacio para hablar entre nosotros y conectar».

Louw situó el papel de la empresa en un contexto sectorial más amplio: «Operamos en una industria compleja, pero también en una industria con un gran potencial. Nuestro éxito depende de tomar las decisiones correctas». Añadió que Fall Creek aspira a proporcionar información que permita a los productores decidir con criterio.

La genética como base
Jean Kotze, responsable de investigación aplicada en Sudáfrica, habló sobre el largo ciclo de desarrollo que subyace a las nuevas variedades de arándano. «El éxito futuro de esta industria depende de la innovación genética de hoy».

Dado que el desarrollo de variedades comerciales puede requerir entre ocho y quince años, los mejoradores deben anticiparse con mucha antelación a las necesidades futuras de producción y de mercado. Kotze insistió en que esto requiere información de productores, comercializadores y consumidores.

El programa de mejora genética de Fall Creek opera en Oregón, México y España, mientras que la investigación aplicada evalúa selecciones prometedoras en múltiples entornos. Según Kotze, el programa incluye actualmente unas 300 cruzas y 30.000 plántulas, y el material más prometedor avanza por etapas de ensayo cada vez más amplias.

La investigación aplicada evalúa posteriormente la genética en condiciones comerciales mediante acuerdos con productores. «Nos apoyamos tanto en las observaciones del productor como en las nuestras durante este proceso». Este enfoque permite valorar las selecciones en función del clima local, de los sistemas de producción y de las prácticas de manejo.

Kotze también destacó el potencial de los marcadores genéticos para mejorar la eficiencia del mejoramiento orientado a características específicas.

Calidad de planta y rendimiento en vivero
Andries van Rhyn, director de operaciones para Sudáfrica, abordó el papel de la producción en vivero en la creación de campos productivos.

«Una planta de vivero bien gestionada, con la genética adecuada, un sistema radicular sólido, un crecimiento equilibrado y una uniformidad consistente, ofrece al productor un punto de partida más sólido al establecer su plantación». Añadió que el vivero sudafricano de Fall Creek es uno de los pocos del país que cuenta con su propia instalación de cuarentena posentrada, lo que acorta los plazos tras la importación del material antes de su establecimiento comercial. «Esto también nos da un control total sobre la trazabilidad del material vegetal».

Entre los beneficios potenciales se encuentran un establecimiento más rápido, mayor uniformidad en campo, menor necesidad de reposición de plantas y un uso más eficiente del agua y la mano de obra.

Van Rhyn resumió con claridad la relación entre el material de plantación y la producción: «Las plantas de calidad no garantizan una cosecha exitosa, pero las plantas de mala calidad pueden limitar el cultivo antes incluso de que comience la producción». Explicó también la Good Root Initiative de Fall Creek, iniciativa orientada a mejorar la estructura radicular de las plantas. Junto con tecnología que facilita el trasplante anticipado, la empresa aplica un proceso «justo a tiempo» con una residencia limitada en cada formato de vivero, de modo que las plantas tienen períodos de vida útil específicos durante los cuales los productores deben plantarlas para garantizar una calidad óptima.

Van Rhyn también describió los sistemas de trazabilidad y control de calidad de Fall Creek Sudáfrica, que incluyen nueve puntos formales de verificación, entornos de propagación controlados, seguimiento fitosanitario y procesos de producción documentados. El ciclo de producción de la planta puede durar entre 14 y 18 meses, lo que hace imprescindible una planificación rigurosa y una coordinación estrecha con los productores.

Yolandi Copeland, Jean Kotze, Andries van Rhyn y parte del equipo operativo de Fall Creek Sudáfrica.

Atender mercados diversos
Copeland destacó las distintas exigencias del sur de África y la importancia de adaptar la genética al entorno de producción y a la demanda de cada mercado.

Actualmente, Fall Creek tiene presencia en Sudáfrica, Namibia, Zimbabue y Kenia, y sus primeras plantas han entrado recientemente en Zambia. «Cada una de nuestras regiones tiene requisitos distintos, climas diferentes, y no todo funciona igual en todas ellas».

También señaló los cambios en los requisitos de la cadena de suministro y la necesidad de variedades que combinen buen rendimiento productivo con calidad, vida útil en poscosecha y atractivo para el consumidor.

«La oportunidad no consiste simplemente en producir más arándanos. Se trata de producir los arándanos adecuados, en el lugar adecuado, para el mercado adecuado y en el momento adecuado».

De los ensayos a la evaluación práctica
La jornada concluyó con una visita al vivero y una presentación de bloques de prueba, donde los asistentes pudieron examinar las prácticas de producción y evaluar directamente las selecciones genéticas. Las variedades se presentaron para su degustación y análisis, conectando así las exposiciones técnicas con la observación práctica en campo.

A lo largo del día se fue perfilando un mensaje común: la innovación genética, la calidad en vivero, los ensayos locales y el apoyo al productor son componentes interrelacionados de la producción comercial de arándanos. La empresa invita al sector a seguir compartiendo conocimiento e ideas para avanzar hacia una mayor colaboración con sus distintos grupos de interés.

Para más información:
Fall Creek Farm & Nursery, Inc.
Stephanie van Rensburg
stephaniev@fallcreeknursery.com
www.fallcreeknursery.com

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