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«A pesar de algunos daños, nuestros arándanos han salido bastante bien parados este año» por Frans Schrijnwerkers, de Blauwe Bessen Fam. Schrijnwerkers (Bélgica) y FreshPlaza

Frans Schrijnwerkers, de Blauwe Bessen Fam. Schrijnwerkers (Bélgica):

«A pesar de algunos daños, nuestros arándanos han salido bastante bien parados este año»

En la explotación de arándanos de Frans Schrijnwerkers, situada en el municipio belga de Oudsbergen (Flandes), la temporada avanza a buen ritmo. La empresa lleva unas seis semanas de cosecha y ha concluido ya en gran medida la primera fase del cultivo protegido. «La calidad es buena, el calibre de los frutos es medio-grande y la carga frutal es satisfactoria. En general, estamos contentos con cómo va la temporada por ahora», señala el productor.

A pesar de los contratiempos provocados por el calor, la sequía y el granizo, Frans no pierde el optimismo. «Las primeras tres o cuatro semanas recolectamos bajo plástico. Hoy hemos terminado la cosecha bajo cubierta. Los arándanos azules y verdes se cosechan juntos, y después se evalúa si tienen la suficiente calidad para el mercado en fresco. Todo lo que no cumple los requisitos va a la cámara de congelación y se usa para la elaboración de productos propios como zumo y mermelada», explica Frans.

Buena calidad en cultivo temprano al aire libre, daños limitados
Tras la campaña de cultivo protegido, llega la producción al aire libre. «Dada nuestra ubicación geográfica, otros años solemos ir de una semana a diez días por detrás de las zonas del Limburgo holandés. Llevamos 35 años cultivando arándanos en Oudsbergen. Nunca habíamos empezado tan pronto con la cosecha al aire libre. Los primeros arándanos se recolectaron el 18 de junio. Los arándanos son ya rentables cuando se cosechan a mano y nosotros estamos ahora con la segunda recolección mecánica, que está yendo muy bien».

«Tras terminar de cosechar la Duke podemos dar prácticamente por completadas las primeras cuatro hectáreas. A continuación hemos empezado con otra variedad destinada a la subasta. Además, contamos con algunas producciones de categoría superior para clientes específicos y mantenemos buenos contactos con el retail«.

Las condiciones meteorológicas han vuelto a generar tensión este año. La combinación de granizo, tormenta y calor han hecho que la temporada fuera especialmente exigente. Aun así, los daños en la explotación han sido limitados. «Cuando veo lo que han sufrido otros productores más al sur, con daños graves por granizo, tormenta y lluvias torrenciales en muchos puntos, me queda claro que hemos tenido bastante suerte, dado que nosotros solo hemos sufrido algunos daños externos».

Tormenta y calor
«Hubo un momento de mucha preocupación», reconoce Frans. «Hace dos semanas se anunció la llegada de una fuerte tormenta y pasamos toda la noche en vela por los avisos de granizo y fuertes chubascos. Teníamos tres hectáreas listas para la cosecha mecánica, con fruta de la mejor calidad, así que ni la tormenta ni el granizo nos venían nada bien. Eso sí, al final la cosa no fue tan grave. Se produjo algún daño, pero más por culpa de los pájaros que por el granizo o la tormenta. También ahí salimos bien parados».

La ola de calor, con temperaturas de hasta 42 grados, también dejó su huella, aunque Frans considera que el impacto no fue tan grave como el año pasado. «Hubo algo de quemadura solar, pero en un porcentaje muy pequeño de la producción. El año pasado la situación fue mucho más grave y en algunas categorías superiores los frutos presentaban anomalías y resultaron menos interesantes para el mercado. Además, en determinadas parcelas se perdió aproximadamente el 95 por ciento del follaje».

«Este año, en esas mismas parcelas hemos observado entre un 5 y un 10 por ciento de afectación foliar. Es una diferencia enorme. Hemos aplicado un régimen hídrico diferente y realizado ajustes a la nutrición. No podemos saber con certeza si la diferencia se debe a ello o si simplemente la radiación ha sido menos intensa, pero desde luego no nos ha hecho ningún mal».

Producción similar, pero temporada más corta
De cara al resto de la temporada, Frans espera una producción total similar a la del año pasado, aunque probablemente con una ventana de cosecha más corta. «Las variedades de media estación y las tardías parecen estar más o menos al mismo nivel. Creo que nuestra producción total superará ligeramente a la del año pasado, pero que también terminaremos antes, probablemente a mediados de agosto. Este año tenemos algo más de producción, pero como la floración ha sido mucho más temprana y todo floreció al mismo tiempo, el período de cosecha también será más corto».

La empresa también está estudiando cómo extender el calendario productivo. «Estamos viendo si podemos retrasar un poco la producción de cara a septiembre. Así reduciríamos la presión en plena temporada alta. Si luego se abre un hueco en el mercado por una reducción de los volúmenes procedentes de Perú, podríamos aprovecharlo mejor».

Sigue siendo imprescindible cooperar
«Ahora mismo estamos notando una pequeña caída por el inicio de la temporada estival. Se ha producido una reducción temporal de los volúmenes pedidos, pero espero que la semana que viene se recuperen. El mercado del arándano siempre es algo incierto y se habla mucho sobre competencia exterior. He oído de todo, por ejemplo, sobre Polonia y la presión que esta ejerce en el mercado. Al final habrá que ver cómo evoluciona, porque el mercado del arándano sigue siendo muy volátil».

Una forma de hacer frente a esa situación es la comercialización conjunta que BelOrta y Coöperatie Hoogstraten pusieron en marcha el año pasado. «Hay que poder presentar un frente común ante la presión de los productos importados. La competencia sigue suponiendo todo un reto. Nosotros debemos intentar sacar partido de la proximidad. Eso vale tanto para Bélgica como para los Países Bajos, y creo que juntos somos más fuertes en ese sentido».

Según Frans, el proceso no ha estado exento de dificultades, pero opina que la colaboración sigue siendo fundamental. «Al principio tuvimos que superar algunos escollos, como suele ocurrir en cualquier situación nueva. Hay que establecer acuerdos y cada uno tiene una posición que mantener. Pero sigo convencido de que este es el camino correcto y, en realidad, el único posible».

A pesar de la presión de las importaciones procedentes del norte de África y Sudamérica, así como de países de Europa del Este como Serbia, Rumanía y Polonia, Frans cree que sigue habiendo oportunidades para contar con una producción rentable en los Países Bajos y Bélgica. «Con las variedades adecuadas, la superficie correcta, parcelas apropiadas y la mecanización de la cosecha, estoy convencido de que el cultivo de arándanos puede seguir siendo rentable. La innovación y la mecanización son precisamente los factores que más nos están permitiendo avanzar aquí, en Bélgica y en los Países Bajos, y por eso estoy convencido de que debemos seguir dando pasos en esa dirección».

Diversificación con fresas y frambuesas
Frans también apuesta por la diversificación. Además de producir arándanos, la explotación colabora con otro productor que cultiva arándanos, frambuesas y, desde este año, también fresas. «Buscamos deliberadamente una mayor diversificación. Las fresas siguen siendo en general el cultivo más rentable, por lo que el año que viene queremos ampliar esa producción, y las frambuesas también están en pleno desarrollo».

Esta diversificación responde en parte a los desafíos propios de cada cultivo. Según Frans, la situación competitiva del sector de las frambuesas sigue siendo difícil. «En esta región resulta complicado cultivar frambuesas. Nos perdemos la temporada temprana, en la que Marruecos y España se llevan la mejor parte, y en la campaña de otoño también hay un mercado exigente».

Fin de semana de puertas abiertas
Este año, la empresa celebra todo un hito. «Este fin de semana vamos a organizar una de nuestras jornadas de puertas abiertas porque llevamos 35 años cultivando arándanos en Bélgica», anuncia Frans con una sonrisa. «El 11 y 12 de julio, la explotación abrirá sus puertas al público. Los visitantes podrán cosechar sus propios arándanos y habrá una barbacoa, degustaciones, música en directo, visitas guiadas y distintas actividades para los niños. Es una oportunidad maravillosa para celebrar esta ocasión tan especial con todo el mundo».

Para más información:
Frans Schrijnwerkers
Blauwe Bessen Fam. Schrijnwerkers
Oudsbergerweg 121
3670 Oudsbergen (Bélgica)
Tel.: +32 (0)89 85 89 33
info@blauwebessen.be
www.blauwebessen.be

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