Perú prevé superar las 400.000 toneladas exportadas de arándanos este año
Perú podría superar este año las 400.000 toneladas exportadas de arándanos, según las previsiones de BASF, que apuntan a una nueva expansión de uno de los principales productos agroexportadores del país.
Según publica Agencia Andina, de acuerdo con datos del Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (Midagri), las exportaciones peruanas de arándanos alcanzaron en 2025 un valor de 2.457 millones de dólares y un volumen de 373.514 toneladas. Estas cifras representan un incremento interanual del 8,2% en valor y del 14,6% en volumen, consolidando al país como líder mundial en la exportación de arándano fresco.
Desde BASF destacan que estos resultados son fruto del esfuerzo del sector y de la incorporación de innovación y tecnología a los sistemas de producción. Flavia Zuleta, gerente de Soluciones para la Agricultura de la compañía, señaló que el liderazgo peruano se apoya en la prevención, la ciencia y el uso de herramientas tecnológicas orientadas a garantizar la calidad del fruto antes de la cosecha.
Las previsiones del Midagri apuntan a que las exportaciones mantendrán una senda de crecimiento sostenido durante la presente campaña, impulsadas también por la expansión de la superficie productiva. Actualmente, Perú cuenta con más de 20.000 hectáreas certificadas por el Servicio Nacional de Sanidad Agraria (Senasa), un factor que refuerza su posición como potencia agroexportadora y referente internacional en arándanos.
No obstante, el sector afronta nuevos retos derivados de las condiciones meteorológicas. BASF advierte de que las temperaturas más elevadas y el aumento de la humedad asociados al fenómeno de El Niño Costero incrementan el riesgo de enfermedades fúngicas, lo que puede afectar a la calidad de la fruta destinada a los mercados internacionales.
Ante este escenario, la compañía destaca la importancia de aplicar estrategias de manejo agronómico que permitan anticiparse a los riesgos sanitarios. Entre ellas, menciona programas específicos de producción y el empleo de soluciones fitosanitarias destinadas a proteger el cultivo desde las primeras fases de desarrollo y preservar los estándares de calidad exigidos por los compradores.
Según BASF, el futuro del arándano peruano dependerá cada vez más de la capacidad del sector para mejorar la productividad y la calidad mediante la agricultura de precisión, la innovación tecnológica y prácticas sostenibles, más que del simple aumento de la superficie cultivada.
Fuente: andina.pe
Foto de portada: © Kim Nelson | Dreamstime