El Niño podría incrementar las lluvias y los desafíos para los cultivos en California
Ante la previsión de que el fenómeno de El Niño se intensifique en los próximos meses, los agricultores de California podrían enfrentarse a un aumento de las lluvias y posibles inundaciones durante el invierno. Aunque es pronto para determinar el impacto exacto sobre la producción agrícola, David Holden, de Holden Research & Consulting, considera que el período comprendido entre diciembre y febrero será especialmente crítico.
«Podemos ver que El Niño se acerca. Está arrastrando humedad desde el sur», afirma Holden, con sede en el condado de Ventura, California. Señala las temperaturas inusualmente cálidas del océano Pacífico y las mareas más altas de lo habitual como indicios del cambio en los patrones meteorológicos. «El agua del océano está muy caliente y las mareas están unos 30 centímetros por encima de lo normal. Aun así, es demasiado pronto para saber cuál será el impacto».
Según Holden, la humedad que avanza hacia el norte desde la región de Hawái podría traer lluvias considerables, aunque todavía no está claro dónde se concentrarán las precipitaciones más intensas. La fresa podría ser uno de los cultivos más vulnerables al exceso de lluvia durante los meses de invierno. Si bien las lluvias adicionales aumentan el riesgo de inundaciones y pueden alterar las labores agrícolas, también podrían contribuir a aliviar la sequía y reducir el riesgo de incendios forestales.
Izquierda: David Holden.
Presión sobre el sector limonero de California
Más allá de las perspectivas meteorológicas, Holden pone de relieve los problemas económicos que afrontan los productores de limón en el condado de Ventura. «Lo que hemos visto aquí es un mercado del limón muy deprimido», explica. Con el objetivo de reducir costes de producción, algunos productores han recortado las aplicaciones de fitosanitarios. Al mismo tiempo, la producción de limón se ha ido desplazando progresivamente hacia el Valle Central de California, donde los costes de cultivo son generalmente más bajos que en el condado de Ventura.
Holden también visitó recientemente Florida, donde se encontró con una situación diferente en el sector citrícola. A pesar de las dificultades que ha atravesado el estado en los últimos años, le animaron las inversiones en reposición de plantaciones y en mejoras de las prácticas productivas. «Me impresionó lo que vi. Algunas de las fincas de naranjos replantadas parecían muy sanas», señala. También destaca el uso de estructuras de protección alrededor de los árboles y la atención prestada al control de plagas y a la nutrición vegetal.
La disponibilidad de agua, un problema persistente
La disponibilidad de agua sigue siendo una cuestión de primer orden para la producción agrícola en el oeste de Estados Unidos. Holden apunta al descenso del nivel de los grandes embalses del sistema del río Colorado, donde la prolongada escasez ha generado preocupación por el suministro futuro de agua y la generación hidroeléctrica. El rápido crecimiento demográfico de ciudades como Phoenix agrava aún más la presión sobre los recursos hídricos de la región.
La situación de los embalses en California es, sin embargo, más favorable en este momento. «Nuestros embalses están en buenas condiciones. Están entre el 70 y el 80 por ciento de su capacidad, y la temporada de lluvias ni siquiera ha comenzado», explica Holden.
Con la llegada de los meses de invierno, se seguirá de cerca el alcance y la distribución geográfica de las lluvias asociadas a El Niño. Para los productores californianos, el reto estará en equilibrar los beneficios de un mayor aporte hídrico con los posibles trastornos que puede ocasionar un exceso de lluvias.
Para más información:
David Holden
Holden Research and Consulting
holdenresearch@gmail.com