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Una fresa temprana sin iluminación artificial: la estrategia detrás de Inspire con The Greenery apuesta por una variedad premium y FreshPlaza

The Greenery apuesta por una variedad premium

Una fresa temprana sin iluminación artificial: la estrategia detrás de Inspire

En los Países Bajos, The Greenery introdujo hace varios años la variedad de fresa Inspire. Esto demuestra el claro compromiso de esta empresa por diferenciarse dentro del segmento de las berries. No se trata de una variedad nueva por el simple hecho de serlo, sino de una combinación de estrategia de cultivo, genética y enfoque de mercado. El agrónomo Klaas de Jager fue una figura clave en ese desarrollo.

«En pocas palabras, todo empezó con una idea aparentemente lógica», comienza Klaas. «Vimos que las variedades del sur de Europa, las llamadas variedades de bajo requerimiento de frío, rendían bien en inviernos cálidos. Así que pensé: los invernaderos son cálidos y nosotros también tenemos días cortos. Seguro que podemos sacar partido de eso».

Esa idea dio lugar a un proceso de desarrollo que se prolongó durante años. «Entre 2016 y 2019, probamos todo en un campo de ensayos: tipos de plantas, fechas de siembra, estrategias climáticas. Puede sonar abstracto, pero eso es exactamente lo que es: un sinfín de pruebas y errores para ver qué funciona», dice Klaas.

De variedad desconocida a lanzamiento comercial
«Al principio, trabajas con variedades sin nombre. Son, literalmente, números de un programa de mejora genética. Pero llega un momento en que te das cuenta: esta variedad hace algo que las demás no hacen». Ese momento llegó en 2018. «Nos dimos cuenta de que había un tipo que realmente destacaba. Tenía un patrón de producción que comenzaba temprano y duraba mucho tiempo. Eso era exactamente lo que buscábamos», explica Klaas.

El lanzamiento al mercado se produjo antes de lo previsto. «De repente, nos preguntaron desde dos frentes: ¿tenéis algo que empiece pronto y produzca durante mucho tiempo? Pude responder que, en realidad, sí que lo teníamos. Fue entonces cuando la investigación y el mundo real convergieron».

«Empezamos con 1,6 hectáreas en 2020. Es poco, pero fue intencionado. Primero hay que ver si lo que se observó en los ensayos se cumple en la práctica», dice De Jager. Así fue. «Una vez confirmado, ampliamos la escala, tanto para los productores como para el mercado. No basta con tener una variedad; también hay que saber explicarla».

Cultivo eficiente sin iluminación artificial
Un objetivo clave era desarrollar una variedad temprana que se pudiera cultivar sin iluminación. «Fue una elección muy deliberada. No queríamos un sistema que consumiera mucha energía, sino ver hasta dónde podíamos llegar con la genética y la gestión del cultivo», señala Klaas.

«Un bajo requerimiento de frío significa que una variedad necesita menos frío para arrancar, por lo que se puede empezar antes. Y eso funciona incluso sin iluminación». Según Klaas, esa es una distinción importante. «Ninguna otra variedad puede producir tan pronto, a finales de febrero, sin iluminación suplementaria. Eso la diferencia realmente de otras variedades disponibles», afirma.

Equilibrio entre sabor y vida útil
Una de las características distintivas de Inspire es su buen sabor y su capacidad de conservación, cualidades que suelen ser difíciles de combinar. «Las fresas con una vida útil más larga suelen ser más firmes y no saben tan bien. Y la mayoría de las variedades con mejor sabor son más frágiles. Siempre hay que elegir entre una cosa u otra».

«Lo que hace que Inspire sea única es que posee ambas características. Eso se debe en parte a su genética —que es el ámbito del obtentor—, pero también a cómo manejamos el producto durante el cultivo y a lo largo de toda la cadena de suministro», continúa Klaas. La base genética de esta variedad proviene de un programa de mejora genética de Plant Sciences en California.

«Incluye variedades ya conocidas por su vida útil, y las adaptamos a un sistema de cultivo en invernadero». El agrónomo señala que la consistencia es tan importante como el potencial. «Puede que se obtenga un buen lote una vez, pero deben ser buenos semana tras semana», explica.

«Por eso, prestamos mucha atención a la madurez en el momento de la cosecha. Queremos que las fresas tengan un rojo realmente bonito. Eso también es posible. Como la fruta es más firme, se puede dejar madurar durante más tiempo sin comprometer su vida útil, algo que resulta más difícil con muchas otras variedades».

Eficiencia en la explotación
La calidad de la fruta no es lo único que interesa a los productores. «Esta variedad tiene un alto porcentaje de recolección y, al mismo tiempo, es eficiente en cuanto a mano de obra. Por lo tanto, es económicamente atractiva. Los recolectores pueden alcanzar una media de unos 50 kg por hora. Es impresionante. Se debe a que los frutos cuelgan libremente y no están agrupados», señala Klaas. Esa estructura de la planta tiene otra ventaja.

«En lo que respecta a la automatización, este tipo de cultivo se adapta muy bien a ella. Pero creo que quizá estemos empezando por el lugar equivocado». Klaas se refiere al enfoque en los robots de cosecha. «Todo el mundo quiere que sean ellos los que recojan. Sin embargo, eso es muy complejo. Deben reconocer un fruto como tal, evaluarlo y recogerlo sin dañarlo. Eso es difícil. Creo que los primeros avances residen más bien en el mantenimiento del cultivo», señala.

«Quitar hojas, inspeccionar, ese tipo de cosas. Automatiza eso y ya habrás dado un gran paso». Y Klaas cree que, si luego se desarrolla un robot cosechador, este no debería competir con los humanos en velocidad. «Quizá sea más realista que primero realicen tareas específicas, como recoger solo frutos de un tamaño determinado. Así no hay que competir con la velocidad humana desde el principio», continúa.

La resistencia a enfermedades, un requisito imprescindible
Antes lo fundamental era el sabor y la producción; ahora, la resistencia a las enfermedades se ha convertido en un requisito imprescindible. «Eso ha cambiado de verdad. Hay una presión cada vez mayor sobre los productos fitosanitarios, recursos que se van retirando progresivamente. La selección de variedades, por lo tanto, se convierte en una de las palancas más importantes que se pueden ajustar. Ya no te puedes permitir cultivar una variedad susceptible a las enfermedades».

Klaas cita un ejemplo real. «En Inglaterra tenían una variedad susceptible a la Phytophthora. La presión era tan intensa que resultaba casi insostenible. Inspire demostró ser mucho menos susceptible a ella y se introdujo como alternativa. Esos son pasos que solo se pueden dar si la genética está en orden», opina.

The Greenery está posicionando Inspire como una variedad premium, aunque su marca de cara al consumidor sigue siendo limitada. «Los retailers tienen sus propias marcas. Por eso es complicado conseguir que el nombre de una variedad aparezca destacado en el envase. Aun así, algunas tiendas sí mencionan la variedad y, lo que es más importante, la conocen y comprenden su comportamiento. Ese es, de hecho, el primer paso».

Estrategia de crecimiento: superficie y mercado van de la mano
La expansión de Inspire se está gestionando de forma deliberada. «Trabajamos con una plataforma que conecta a productores y clientes. La idea es que la superficie cultivada y la demanda crezcan al unísono. No queremos un excedente repentino de producto sin mercado, ni lo contrario», explica De Jager.

Tampoco se puede entrar sin más. «Somos selectivos. La calidad es lo primero. Si alguien la estropea, afecta a todo el concepto. Por eso valoramos cuidadosamente qué productores encajan bien y cómo trabajan. Tiene que encajar en el panorama general».

Cultivo sostenible con bajos insumos
La sostenibilidad es cada vez más importante, aunque, según Klaas, es difícil de definir con exactitud. «Lo importante es que podemos producir temprano sin iluminación artificial. Eso ahorra energía. También hemos buscado variedades menos susceptibles a las enfermedades, por lo que se necesitan menos productos químicos. Esos son pasos concretos», afirma.

La crisis energética añade una nueva dimensión. «Queríamos saber qué pasaría si se cultivara la variedad con un mínimo de insumos. Es decir, con un mínimo de energía y sin calefacción adicional. Entonces se empieza un poco más tarde, pero aún así lo suficientemente pronto. Y se consume mucha menos electricidad. Ahora nos estamos centrando mucho en ese desarrollo y contamos con un grupo cada vez mayor de productores que trabajan según esa estrategia. Eso ofrece nuevas posibilidades, también para el futuro».

La producción durante todo el año es técnicamente posible
La disponibilidad durante todo el año podría ser el siguiente paso. «Es técnicamente posible. Se pueden combinar diferentes épocas de siembra para producir cosechas durante todo el año. Pero no es solo una cuestión técnica. Se necesita iluminación en invierno, lo que conlleva mayores costes energéticos. Entonces la pregunta es si el mercado está dispuesto a pagar por ello», explica Klaas.

Se muestra cauteloso respecto al futuro. «El mundo está cambiando rápidamente. Por eso es difícil hacer previsiones a cinco años vista. No obstante, Inspire debería seguir expandiéndose. Especialmente si la estrategia de bajos insumos sigue desarrollándose». Klaas, no obstante, tiene en cuenta las incertidumbres. «Se trabaja en el mundo natural. Siempre puede pasar algo: una nueva enfermedad, cambios en los recursos, lo que sea. Por eso seguimos probando nuevas variedades. No porque tengamos necesariamente algo mejor, sino para estar preparados», afirma el agricultor.

Un malentendido persistente
Klaas afirma que existe un malentendido persistente entre los productores sobre las fresas Inspire. «Hay que reconocer que, al menos en parte, hemos contribuido a difundir esa idea errónea. Inicialmente posicionamos Inspire principalmente como una variedad para empresas de cogeneración. Esto llevó a la impresión errónea de que se trata de una variedad que consume mucha energía, cuando en realidad es todo lo contrario. Se puede cultivar esta variedad con un mínimo de insumos y sigue rindiendo bien. Ahora estamos intentando activamente dejarles eso claro a los productores».

«Inspire no es un proyecto acabado; es un proceso continuo de pruebas, perfeccionamiento y aprendizaje. Técnicamente, podemos hacer casi cualquier cosa, pero la clave es que sea realista para los productores y garantizar que se ajuste a las necesidades del mercado. Intentar mantener ese equilibrio nos mantiene alerta y nos da la libertad de subir el listón un poco más cada vez», concluye Klaas.

Para más información:
The Greenery
Spoorwegemplacement 1
2991 VT Barendrecht
Tel.: +31 180 655 911
k.dejager@thegreenery.com
thegreenery.com

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